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Des/habilitar el paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren

Este artículo es una colaboración externa de Philippe Humbert, sociolingü8ísta y senior researcher en el Instituto de Multilingüismo de la Universidad de Friburgo (Suiza). Su investigación se centra en la interacción del lenguaje con las dinámicas de poder sociales, etnoculturales, políticas y económicas. Actualmente lidera un proyecto de investigación colectivo sobre la alfabetización administrativa en Suiza, y también está explorando la sociolingüística de la discapacidad a través de un enfoque actualizado basado en paisajes lingüísticos. Ocasionalmente imparte clase en el Departamento de Multilinguismo y Docencia de Lenguas Extranjeras. Fue doctorando visitante en MIRCo-UAM en el año 2018.

¿Una estación “para todos”? Orientarse a través de señales, pantallas, pictogramas y anuncios por megafonía puede ser difícil para cualquiera. Pero si se utiliza una silla de ruedas, o si no se puede oír, ver o comprender plenamente los mensajes, el entorno puede convertirse en un obstáculo. ¿Qué mensajes llegan demasiado tarde, llegan distorsionados o simplemente no llegan? Trabajando con 8 participantes coinvestigadores, Gare lisible (2025) examinó el paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren para explorar su supuesta legibilidad y accesibilidad universal.

Un viaje a un espacio público altamente estandarizado

Las estaciones de tren están diseñadas para ser universales y eficientes. Universales, porque la expectativa es que todo el mundo entienda cómo funciona este espacio público. Eficientes, porque las personas no deberían perderse ni quedarse bloqueadas en medio de flujos interminables de usuarios y viajeros. Así, las estaciones de tren europeas son espacios públicos altamente estandarizados, que dependen de miles de normas que la mayoría de los usuarios habituales consideran evidentes. De este modo, la universalidad y la eficiencia se traducen en aspectos sociales, lingüísticos y no lingüísticos que somos capaces de leer, ver, oír o incluso “sentir”. La señalización, los anuncios generales por altavoces, los grandes paneles publicitarios, los horarios interactivos en pantallas táctiles, las inscripciones en braille en las barandillas, las aplicaciones en los smartphones… todo ello compone el paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren.

¿Qué ocurre cuando pedimos a personas con capacidades diversas, en adelante “personas con discapacidad,” que lean y comprendan señales universales en una estación de tren y se orienten de manera eficiente? ¿Demuestra su paisaje lingüístico y sonoro ser realmente “universal” y “eficiente”? El proyecto Gare lisible (estación legible) exploró estas cuestiones mediante un breve estudio realizado en Suiza.

Documentar una estación de tren con personas con discapacidad

De enero a abril de 2025, 8 personas con discapacidades diversas participaron en la recopilación del paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren suiza. 3 personas eran usuarias de silla de ruedas, 2 eran ciegas o con discapacidad visual, 1 era sorda, 1 tenía discapacidad auditiva y 1 presentaba una discapacidad cognitiva. La mitad eran usuarias frecuentes del transporte público y la otra mitad estaba menos acostumbrada. Estas 8 personas participantes coinvestigadoras debían seguir instrucciones para encontrar lugares específicos dentro de la estación, como el tren con destino a la ciudad de Lucerna, un autobús regional hacia el pueblo de Givisiez o los aseos públicos. Se les pidió que explicaran cómo percibían e interpretaban los mensajes visuales y sonoros.

En el momento del estudio, la estación de tren de Friburgo se encontraba en plena renovación. Esto implicaba el cierre temporal de los recorridos habituales, lo que exigía señalización provisional y rutas alternativas para llegar a los andenes. Esta situación permitió observar cómo se gestionaban in situ los problemas permanentes frente a los temporales mediante procesos multimodales y multisensoriales (leer, escuchar, interactuar, percibir…).

También nos reunimos en la universidad para debatir y compartir experiencias e interpretaciones de sus 4 recorridos documentados por la estación. Paralelamente, mantuve conversaciones con profesionales del transporte público y consulté leyes, normas y estándares relativos a la comunicación pública en las estaciones de tren suizas, con especial atención a cómo se aborda la discapacidad en estos textos institucionales. No desarrollaré aquí estos aspectos altamente tecnocráticos, pero es importante señalar que la discapacidad se materializa discursivamente en los textos institucionales, y que tanto los profesionales del transporte público como las personas implicadas en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad consultan estas normas para organizar sus acciones sociales.

«Adivinar» direcciones en un sistema complejo

Mientras algunos participantes coinvestigadores experimentaron pocas dificultades para leer e interpretar las señales y orientarse, casi todos tuvieron que realizar inferencias complejas en algún momento. Daniel, un joven con discapacidad auditiva, muy familiarizado con las herramientas digitales, documentó un episodio en el que le resultó difícil leer e interpretar el entorno. Cabe destacar que Daniel viaja todos los días a través de esta estación, por lo que puede considerarse un usuario experimentado y frecuente. En esta fase de la documentación, intentaba pasar de un andén de tren a un autobús regional.

La imagen de arriba representa dos fotografías tomadas para encontrar un autobús con destino al pueblo de Givisiez. A la izquierda, Daniel tuvo que leer la información disponible en su smartphone: hay dos autobuses que van a Givisiez, el B9 (sale del andén C) y el B544 (sale del andén 22). Elige la segunda opción. En el lugar, ve una señalización que indica dos direcciones, ambas con un pictograma de autobús. En el primero, aparecen números de colores delante que indican los números de autobús. La segunda va seguida de textos que indican lugares, entre ellos “Gare routière / Busbahnhof”, que significa “estación de autobuses”. En este punto, Daniel, al igual que otros participantes, se siente desconcertado por una brecha informativa entre la aplicación y la señalización: una indica un andén específico, mientras que la otra indica dos direcciones opuestas para encontrar autobuses. Como consecuencia, Daniel tiene que adivinar que su autobús (B544) no es el B9 para poder identificar que su destino se encuentra a la izquierda.

Dado que Daniel utiliza con frecuencia la aplicación de los ferrocarriles suizos, pudo orientarse activando la función de geolocalización (véase la captura de pantalla inferior, donde el punto rojo indica su ubicación).

Este tipo de inferencias complejas desconcertó a todo el mundo. Los segmentos lingüísticos y semióticos que aparecen en la imagen son el producto de sistemas complejos e interoperables que funcionan conjuntamente: en este caso, los autobuses y los trenes están organizados por dos empresas de transporte público diferentes, que ocupan distintas partes de un espacio público gestionado por diversas instituciones. Este ejemplo ilustra cuántos conocimientos previos puede ser necesario movilizar para leer e interpretar señales y mensajes que se suponen universales. También muestra que, independientemente de la discapacidad, la multimodalidad y la compleja interconexión de la información desempeñan un papel central a la hora de “adivinar” direcciones. Además, las aplicaciones de smartphones forman parte de este paisaje lingüístico, ofreciendo rutas más personalizadas a quienes pueden utilizarlas y permitirse una buena conexión a internet. Por lo tanto, es importante destacar que leer y comprender el paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren está profundamente integrado en prácticas sociolingüísticas multimodales rutinarias y repetidas, que a veces requieren un esfuerzo cognitivo adicional para “adivinar” la dirección correcta.

Ahora, si incorporamos capacidades diversas a este proceso, las cosas pueden volverse aún más complicadas. Las personas usuarias de sillas de ruedas deben prestar atención a los desniveles y a la inclinación de las rampas mientras leen e interpretan la información. Las personas con discapacidad visual se apoyan principalmente en referencias auditivas y sensoriales, utilizando sus smartphones de diversas maneras. Es bien sabido en los Estudios sobre discapacidad: las personas con discapacidad necesitan más tiempo y preparación en las acciones cotidianas, especialmente para planificar un viaje en transporte público. Como veremos, anticipar posibles obstáculos también requiere acciones sociolingüísticas.

El impacto de los obstáculos físicos en la construcción sociolingüística del significado

El paisaje lingüístico y sonoro suele comunicar la dirección correcta. Sin embargo, para algunos participantes, los mensajes perdieron coherencia debido a obstáculos físicos en su camino. Como muestra la imagen de abajo, una señal de obras en la acera es suficiente para desafiar o confundir el recorrido de una persona usuaria de silla de ruedas o de una persona ciega. En nuestro estudio, las personas en silla de ruedas no pudieron permanecer en la acera para evitar este obstáculo. Los participantes con discapacidad visual engancharon su bastón blanco en el obstáculo y, por un momento, no estaban seguros de su recorrido.

Por supuesto, estas señales son necesarias para comunicar riesgos a todos los usuarios, incluidos conductores, ciclistas y peatones. Sin embargo, su materialidad física en el entorno afecta de manera diferente a algunas personas con discapacidad: genera frustración y las obliga a desviarse o a arriesgarse circulando por la calzada. Como se ha documentado en otros estudios (Prescott et al., 2021), estos obstáculos afectan la atención de las personas usuarias de sillas de ruedas hasta el punto de que pueden dejar de leer información útil. A pesar de ser capaces de leer e interpretar las señales y mensajes, los tres participantes en silla de ruedas a veces omitieron —o malinterpretaron— información. Sus comentarios sugieren que tuvieron que prestar atención a otros obstáculos o desafíos, centrando su atención en detalles arquitectónicos. En consecuencia, tomaron el camino equivocado o deambularon durante más tiempo. Por ejemplo, uno de ellos permaneció en el andén equivocado esperando su tren… hasta que se dio cuenta de que el tren estaba en el otro lado de las vías.

Este ejemplo nos invita a reflexionar sobre cómo las personas y las instituciones redactan y materializan sus discursos “universales” como objetos físicos que ocupan el espacio con el objetivo de guiar a los hablantes de manera “eficiente”. Podría decirse que la señal de obras es, en cierto modo, universal (casi todo el mundo entiende que hay un riesgo por delante), pero en estos casos no resulta eficaz para algunas personas con discapacidad, que deben ajustar su recorrido.

Deshabilitar el acceso a los aseos mediante el lenguaje y la digitalización

En los Estudios sobre discapacidad, la literatura sugiere que las herramientas digitales y tecnológicas pueden empoderar a las personas con discapacidad o generar exactamente lo contrario: exclusión. El ejemplo más revelador de nuestro estudio son los aseos recientemente renovados. Como muestra la imagen de abajo (a la izquierda), para utilizar los aseos es necesario pagar el equivalente a 1 euro (1 moneda). No se acepta efectivo, “solo pago con tarjeta”. Curiosamente, las personas usuarias de silla de ruedas no se vieron bloqueadas, porque disponían de la Eurokey, es decir, una llave que permite el acceso a numerosos espacios públicos. Esta llave fue diseñada para determinadas personas con discapacidad, principalmente aquellas con movilidad reducida o discapacidad visual. Poseer la Eurokey significaba que solo necesitaban leer el símbolo de la silla de ruedas en la puerta, que indicaba la cerradura Eurokey.

Para otros participantes coinvestigadores sin opción de pago sin efectivo, especialmente el participante con discapacidad visual (Thomas) y la participante con discapacidad cognitiva (Céline), leer e interpretar las instrucciones se convirtió en una pesadilla. Céline ni siquiera intentó leer las instrucciones, sino que se rindió a primera vista, diciendo: “esto no es para mí, usaría otros aseos”. Thomas, en cambio, insistió en documentar todo el proceso (sus fotografías aparecen arriba). Primero, hay que ser capaz de leer y comprender el pequeño mensaje del adhesivo (véase la imagen superior izquierda), que indica que es necesario ir a una máquina expendedora Selecta para “comprar una tarjeta de acceso a los aseos”. Este requisito obliga a los usuarios a escanear el espacio y localizar una máquina situada a unos 15 metros. Segundo, la máquina expendedora Selecta presenta instrucciones de pago adicionales y pide al usuario que introduzca el número asociado a la tarjeta de aseos, por lo que es necesario encontrar la tarjeta entre aperitivos, golosinas, preservativos y refrescos. Tercero, hay que volver a los aseos con la tarjeta y seguir las instrucciones de pago con tarjeta bancaria.

Quienes instalaron —y quienes aprobaron el dispositivo— probablemente asumieron que, en 2025, los pagos con tarjeta es lo habitual en Suiza. Para personas como Thomas, que en realidad es elegible para la Eurokey pero ha desarrollado sus propias estrategias con dinero en efectivo, la discapacidad se ve aún más intensificada por este tipo de infraestructuras capacitistas —y, de forma más amplia, socialmente excluyentes.

Conclusión: ¿habilitar el acceso mediante paisajes lingüísticos?

Incluso cuando las señales “universales” se leen y se comprenden, su eficacia parece variar para las personas con discapacidad en determinadas situaciones. Nuestro estudio concluye con una serie de propuestas destinadas a fomentar acciones sociales que podrían mejorar la accesibilidad de este tipo de estaciones de tren. Entre ellas, una iniciativa basa su potencial pedagógico en la co-construcción colectiva de estudios del paisaje lingüístico, como en Lenguas callejeras (Martín Rojo et al., 2023). Para hacer posible el estudio Gare lisible, produje una serie de materiales y formé a los participantes coinvestigadores en la documentación del paisaje lingüístico y sonoro. Al final del estudio, los participantes coinvestigadores intercambiaban prácticas y consejos: documentar el paisaje lingüístico y sonoro de una estación de tren les ayudó a comprender las estaciones como “sistemas”. También identificaron recursos que eran nuevos para algunos de ellos y afirmaron sentirse ligeramente más seguros al realizar este tipo de investigación.

Además, como ya se sugería antes del estudio, nuestra exploración muestra —una vez más— que los activistas por los derechos de las personas con discapacidad suelen dominar las herramientas del paisaje lingüístico como práctica de documentación politizada destinada a reclamar derechos de accesibilidad. Es habitual que los activistas tomen fotografías o vídeos de situaciones en las que se les niega el acceso, a menudo para denunciar políticas capacitistas (Parent, 2016). Trabajar con hablantes e integrar sus diversas perspectivas sociales y lingüísticas sobre un paisaje lingüístico específico permite entablar conversaciones políticas más profundas, al tiempo que se identifican posibles vías para hacerlo más accesible.

Sobre el proyecto «Gare Lisible»

El proyecto Gare lisible se llevó a cabo en el Instituto de Multilingüismo (Uni Friburgo, Suiza). Junto con 8 participantes coinvestigadores con diversas dis/capacidades, Philippe Humbert dirigió esta investigación exploratoria.

Más información, incluidas versiones resumidas y completas del informe de investigación, está disponible en francés y alemán aquí:
https://institut-plurilinguisme.ch/fr/recherche/gare-lisible-et-accessible

REFERENCIAS

Martín Rojo, L., Cárdenas Neira, C., & Molina Ávila, C. (2023). Lenguas callejeras: Paisajes colectivos de las lenguas que nos rodean: guía para fomentar la conciencia sociolingüística crítica (Primera edición: julio de 2023). Ediciones Octaedro.

Parent, L. (2016). The wheeling interview: Mobile methods and disability. Mobilities11(4), 521–532. https://doi.org/10.1080/17450101.2016.1211820

Prescott, M., Miller, W. C., Borisoff, J., Tan, P., Garside, N., Feick, R., & Mortenson, W. B. (2021). An exploration of the navigational behaviours of people who use wheeled mobility devices in unfamiliar pedestrian environments. Journal of Transport & Health20, 100975. https://doi.org/10.1016/j.jth.2020.100975