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Usando la app de FARO: viaje del proyecto a Roma

¡La app del proyecto FARO ya ha sido aprobada para su descarga en Google Play y en App Store!

Desarrollada por investigadores de MIRCo en el marco del Proyecto FARO-CIVIS, esta app permite a sus usuarios recopilar información de forma colaborativa sobre el patrimonio cultural, material e inmaterial, del espacio que los rodea. No solo recopila información útil para su identificación y análisis, sino que sitúa cada entrada en un mapa colaborativo, para poder abrir la investigación y la participación a todo el público general. Está disponible para su descarga gratuita tanto en Google Play como en App Store, para dispositivos Android e iOS respectivamente.

Todas las categorías incluidas en la aplicación y su diseño se han desarrollado teniendo en cuenta los principios de la Convención Marco del Consejo de Europa sobre el Valor del Patrimonio Cultural para la Sociedad (Faro, 2005),que promueve una concepción del patrimonio cultural centrada en su valor para la sociedad y en el derecho de las personas a participar activamente en su identificación, interpretación, protección y transmisión. En este marco, el patrimonio no se entiende únicamente como un objeto a preservar por especialistas, sino como un recurso social cuya gestión y significado se construyen también a través de la implicación de las comunidades. Por lo tanto, la misión de esta app es servir como una herramienta que contribuya a la protección del patrimonio cultural. 

Puesta en práctica de la app: viaje a Roma del Proyecto

Esta app estuvo en construcción durante el último trimestre del año pasado, donde el equipo pudo emplear una primera versión provisional en las actividades del proyecto realizadas en Madrid, en el mes de octubre. Después de adecuarla al feedback del equipo y de mejorar sus funcionalidades, pudimos probarla en el siguiente encuentro del proyecto, que tuvo lugar en Roma los días 19 y 20 de febrero.

Durante esos dos días, pudimos conocer de primera mano el trabajo que realizan nuestras compañeras de la Universidad de Roma-La Sapienza. El equipo nos presentó el trabajo que habían realizado con el estudiantado de la Universidad, donde problematizaban el concepto de patrimonio difícil o controvertido; es decir, aquel marcado por historias de violencia o represión, como el fascismo o la colonización. Sus propuestas iban destinadas a explorar qué hacer con esas piezas para resignificarlas y ver cómo tratarlas en el tiempo presente.

Esta exposición ayudó a darnos un marco general para aproximarnos al estudio del patrimonio cultural, ya que pudimos ver de primera mano cómo la participación social (de estudiantes, en este caso) podía resultar en propuestas de intervención interesantes y enriquecedoras.

La app de FARO en uso: visita al barrio de Tor Pignattara

Con esos aprendizajes y experiencias en mente, pudimos poner en práctica el uso de la app durante la visita guiada que preparó el equipo de Roma por el barrio de Tor Pignattara, en colaboración con el museo al aire libre EcoMuseo Casilino. Este barrio, situado al sureste de la ciudad, presenta una configuración particular: su construcción y desarrollo se realizaron con una fuerte participación popular, donde en muchos casos los propios habitantes se apropian del espacio y deciden colectivamente su uso. 

La aplicación incorpora adaptaciones pensadas para facilitar su uso durante el recorrido a pie y la visita de los distintos espacios. Su funcionamiento dinámico permite registrar rápidamente elementos de interés. Al subir una fotografía o un archivo geolocalizado de un lugar, este puede quedar inmediatamente registrado en el mapa, permitiendo completar la información posteriormente. De este modo, se favorece una exploración del terreno más fluida, sin interrumpir el recorrido ni la observación del entorno.

Durante la visita registramos en la app diferentes elementos del barrio que permiten identificar tres tendencias generales. En primer lugar, se observa que se trata de un barrio que históricamente ha sido multicultural —incluso más que en la actualidad—, y en el que la significativa presencia de personas migrantes sigue contribuyendo hoy a que sea un espacio diverso y vibrante. Las huellas de esa historia de diversidad perviven en el paisaje y pudimos registrarlas en la aplicación. En el barrio se conserva el último acueducto construido por los romanos, levantado durante el reinado del emperador Alejandro Severo, de origen norteafricano (procedente de Libia). Asimismo, en las catacumbas cercanas pueden observarse símbolos e influencias procedentes de tradiciones del Mediterráneo oriental y de Oriente Medio, introducidas por las primeras comunidades cristianas. Hoy en día, esta dimensión histórica de intercambios y movilidades resuena en la vida cotidiana del barrio, visible también en la diversidad cultural presente en sus comercios y espacios públicos.

En segundo lugar, se observa cómo la propia ciudadanía ha participado activamente en la creación y gestión de espacios de encuentro y de referencia para el barrio. Destacamos dos ejemplos: una capilla multiconfesional, construida y mantenida por los propios vecinos, y el parque de Giordano Sangalli, cuyo uso, cuidado y denominación en honor de un partisano es fruto del compromiso colectivo vecinal.

En tercer lugar, el registro realizado durante la visita sugiere la existencia de dinámicas de diálogo intercultural entre la población local y la migrante. Al registrar y clasificar las imágenes en la aplicación, nos llamó la atención cómo muchas de las iniciativas orientadas a generar espacios de encuentro o referencias culturales compartidas parecen estar impulsadas principalmente por la población local, que promueve intentos activos de integración y de construcción de un sentimiento común de pertenencia y colaboración en el barrio. Como muestra de estas dinámicas compartimos algunas imágenes del Museo de Arte Urbano sobre Migraciones (MAUMi), donde diferentes artistas realizan grafitis al aire libre que incorporan referencias culturales del barrio y de los distintos grupos que lo habitan.

También registramos durante el recorrido algunas de las tensiones simbólicas que atraviesan el espacio urbano. En distintos puntos del barrio aparecen pintadas y mensajes que reflejan disputas identitarias que forman parte de la vida cotidiana de la ciudad. Un ejemplo es la pintada registrada en la imagen, dirigida contra el club de fútbol AS Roma, que muestra cómo el espacio público se utiliza también como soporte para expresar rivalidades deportivas y posicionamientos colectivos. Este tipo de inscripciones forma parte del paisaje lingüístico del barrio y evidencia cómo las paredes, muros y otros elementos del entorno urbano se convierten en lugares donde se manifiestan conflictos, afiliaciones y formas de identidad local.

La app y el proyecto: avances y pasos futuros

En conjunto, la visita permitió observar cómo el patrimonio y los espacios del barrio se construyen a través de la interacción entre memoria, participación ciudadana y diversidad cultural. El uso de la aplicación facilitó identificar y documentar estas dinámicas de forma situada, registrando tanto iniciativas comunitarias —como la capilla multiconfesional o el parque de Giordano Sangalli— como expresiones culturales que reflejan el diálogo entre las distintas comunidades del barrio, como los murales del Museo de Arte Urbano sobre Migraciones (MAUMi). De este modo, el recorrido puso de manifiesto que Tor Pignattara no solo es un espacio urbano diverso, sino también un territorio donde vecinos y colectivos culturales participan activamente en la construcción de significados compartidos y en la configuración de un patrimonio vivo y en constante transformación.

A raíz de esta visita y del uso de la app, hemos podido comprobar su utilidad para capturar las aportaciones de las diferentes comunidades a la diversidad cultural. Gracias a las funcionalidades, que permite inventariar y compartir el patrimonio, y a las actividades organizadas por el equipo anfitrión pudimos conocer en profundidad el patrimonio de una ciudad, Roma, que está en constante evolución y desarrollo. Confiamos en que la app sea una herramienta enriquecedora y participativa que permita desarrollar futuras investigaciones y que alimente proyectos de ciencia ciudadana como este, que llegará a su fase final en abril de este año. 

Esta app constituye un paso más en el compromiso de MIRCo con la ciencia ciudadana. 

¡Ayúdanos a difundirla!

¡No te olvides de descargarla en Google Play y App Store!