Edith Muleiro Smoyer, antropóloga lingüística y miembra de MIRCo, se graduó del Máster de Antropología de Orientación Pública en junio de 2026.

Este artículo no pretende narrar la historia del Valle de Cuelgamuros, ya documentada extensamente por otras autoras y autores, sino describir lo que ocurre cuando un grupo diverso recorre físicamente ese espacio en conjunto, y cómo interactúa en el presente con los significados sedimentados del monumento.
El 16 de mayo de 2026, realizamos una visita al Valle de Cuelgamuros, organizada por estudiantes del Máster de Antropología de Orientación Pública (MAOP) y MIRCo. El Dr. David Divita guió la visita, como investigador visitante de MIRCo y profesor de la Universidad de Pomona. David lleva más de 8 años realizando una investigación etnográfica sobre el Valle, visitando el sitio y siguiendo los debates públicos acerca de su significado desde 2018, pasando por la exhumación de Franco (2019), la aprobación de la Ley de Memoria Democrática (2022) y el reciente concurso para diseñar la resignificación del monumento. El año pasado publicó un artículo sobre esta investigación en History and Anthropology, “Remaking a monument: The troubled meaning of fascist remains in contemporary Spain.”
Durante la visita, el grupo se planteó el significado de la resignificación, y cómo estos monumentos contribuyen (o no) a la construcción de la memoria democrática en el Estado español. Se empezó la visita con una presentación previa a la entrada. Al entrar, cada persona hizo su camino autoguiado para después compartir las diferentes formas de ver el espacio, y observar hacia que se “orientaba” o como se “desorientaba” cada persona (Ahmed, 2006). Se fueron creando diferentes grupos, cada uno compartiendo diferentes explicaciones y formas de ver el espacio.
Al entrar, lo primero que llamó colectivamente la atención del grupo fueron los cubos situados por toda la basílica para recoger el agua de las goteras, acompañados de señales amarillas que indicaban tener “cuidado”. El muñeco rojo que figura en las señales crea un contraste fuerte con las imágenes religiosas que había detrás suyo. A través de estas goteras, el grupo se encontró con una metáfora in situ: la incapacidad del monumento para sostener el propio peso de su significado. A pesar del intento institucional de controlar el relato, se siguen filtrando gotas que actúan como un recordatorio simbólico de la presencia de los cuerpos que se encuentran detrás de las paredes centrales. Como Francisco Ferrándiz documenta, entre 1959 y 1983, se produjo un traslado masivo de cadáveres de fosas republicanas trasladadas sin consentimiento de las familias (2011).

Realizamos una parada grupal en el espacio donde había estado enterrado el cuerpo de Franco, observando la diferencia de color en las piedras como la única indicación de la reciente ausencia de su cuerpo (desde 2019). Divita destacó esta falta de señalización de la tumba en su artículo, citando al arqueólogo Alfred González-Ruibal (2018) quien dice “no es totalmente correcto decir que uno se va de la basílica sin entender nada: la falta de discurso es, en sí mismo, un discurso”. En su trabajo sobre paisajes semióticos, Divita describe tanto los cubos como la diferencia entre las piedras del suelo como ejemplos de cómo «los esfuerzos del Estado por resignificar el monumento se producen paralelamente a esos cambios concurrentes, muchos de los cuales han sido obra del paso del tiempo» . Evidenciar y nombrar estas intervenciones no es una cuestión menor, sino que forma parte del proceso de resignificación del espacio, algo que se ve reforzado por el hecho de que las y los estudiantes repararan en ellas nada más entrar.
El grupo, compuesto de personas del Máster, sus familiares y amigas, y miembros de MIRCo contenía personas españolas, de diferentes partes, y extranjeras, por lo que la mirada colectiva que se compuso reflejaba una diversidad de perspectivas y opiniones. Al completar la visita, nos juntamos para plantear preguntas y abrir una discusión, compartiendo fotos de lo que sería la “resignificación” del proyecto, decidido a través de un concurso que ganó el proyecto “La base y la Cruz” (MIVAU, 2025). A nuestra derecha, mientras hablábamos, una compañera observó que una familia tomaba fotos haciendo el saludo fascista en frente del Valle de Cuelgamuros. Fue un recordatorio inquietante del peligro de dejar un espacio sin discurso que lo enmarque, y lo que puede llegar a llenar ese vacío.
Antropología de Orientación Pública: Discurso y Poder
Esta visita conecta con los estudios cursados por estudiantes del Máster de Antropología de Orientación Pública(MAOP), y es un ejemplo del tipo de trabajo situado que promueve el máster: pensar la teoría desde la práctica, presentando resultados de manera accesible para llegar a diálogo directo con públicos amplios y diversos. Cómo se escribió en una entrada de estudiantes del blog MAOP:
«Lo público [es] un compromiso de la disciplina más allá de los circuitos cerrados de la academia, en diálogo directo con públicos amplios y diversas como la ciudadanía, las comunidades locales, los movimientos sociales, los medios, personas responsables políticas y, especialmente, estudiantes, buscando no solo describir la vida social sino también replantear debates y transformar comprensiones colectivas de los problemas sociales. Para el antropólogo, ‘pública’ implica contraponerse al estilo académico autorreferencial […] y producir conocimiento accesible, transparente y útil, orientado a disminuir el sufrimiento humano y a beneficiar a otras y otros. Se trata de una opción ética y política que sitúa a la antropología en el espacio compartido entre la teoría y la práctica, trabajando con (y no sólo para) distintos públicos» (uamblog, 2025).
Visitas como esta son un ejercicio de antropología pública: situar el debate en el propio lugar, conectando con el trabajo de MIRCo sobre discurso y poder. Este tipo de recorrido actualiza aspectos del pasado del Estado español, permitiendo que los y las estudiantes contextualicen distintos lados del debate en el presente y opinen sobre el futuro de este espacio y de otros monumentos similares, tanto en España como en otros contextos. Se trata de valorar esto como una labor de memoria comunitaria: un contrapunto crítico y constructivo frente a la «resignificación» oficial de un espacio.


Reflexiones finales
Después de la vista, los estudiantes respondieron a una breve encuesta sobre la visita, a través del cual compartieron sus sensaciones al recorrer el Valle de Cuelgamuros. Las respuestas, representadas a través de la nube de palabras (imagen 4), reflejan la fuerte carga afectiva del lugar, que se asocia a sensaciones como frío, silencio, opresión, granito.
Para analizar estas respuestas incorporamos los trabajos de Sara Ahmed, en particular su concepto de economías afectivas (Ahmed, 2004). Para Ahmed, las emociones no interactúan de manera fija en los cuerpos u objetos, sino que se acumulan y circulan, y ciertos objetos se vuelven “pegajosos” debido al valor afectivo que se les asocia. Estas emociones y sensaciones que describen los y las estudiantes se han ido “pegando” al Valle de Cuelgamuros, llenando los silencios que lo rodean. A pesar de que no se incluye ninguna explicación histórica en el monumento, o tal vez justo por eso, el espacio sigue comunicando algo visceral.
La obra de Ahmed sobre fenomenología queer también ofrece una manera de entender esta visita al Valle, como mencionamos anteriormente en la descripción del paseo (2006). Habla de la orientación, y cómo los cuerpos se “orientan” en el espacio en relación con los objetos y las narrativas que tienen a su alcance. El propio diseño del Valle orienta hacia una determinada narrativa histórica. Ahmed también propone una “política de la desorientación”, en la que perder el sentido puede abrir el espacio para otras historias. Caminar este espacio con una mirada crítica también puede ser leído como un ejercicio de desorientación deliberada: para explorar qué otras historias y cuerpos han sido sistemáticamente dejados fuera de la vista.
Esta visita forma parte de una iniciativa independiente en coordinación con MIRCo y estudiantes del Máster de Antropología de Orientación Pública. No está vinculado a un proyecto específico.
Referencias
Ahmed, S. (2004). Affective Economies. Social Text, 22(2), 117–139.
Ahmed, S. (2006). Queer Phenomenology: Orientations, Objects, Others. Duke University Press.
Fernandez Rodriguez, D, Cosculluela, J y Muleiro Smoyer, E (2025) «¿Sabes quién es Borofsky?», uamblog, https://blog.antropologiauam.net/sabes-quien-es-borofsky
Divita, D. (2025). Remaking a monument: The troubled meaning of fascist remains in contemporary Spain. History and Anthropology, 36(4), 658–680. https://doi.org/10.1080/02757206.2025.2476444
Ferrándiz, F (2011). Guerras sin fin: guía para descifrar el Valle de los Caídos en la España contemporánea. Política y Sociedad, 48 (3), 481-500
González-Ruibal, A (2018). “Museums and Material Memories of the Spanish Civil War: An Archaeological Critique” In Public Humanities and the Spanish Civil War, edited by Alison Ribiero de Menezes, Antonia Cazorlo-Sánchez, and Adrian Shubert, 93-114. New York: Palgrave Macmillan.
MIVAU (2025). Concurso de Proyectos para el Mural de Cuelgamuros. https://www.mivau.gob.es/arquitectura-edificacion/arquitectura/concurso-de-arquitectura-memorial-cuelgamuros